Dr. Edward A. Pereira ← Volver a Historias

Construir una plataforma educativa para 50.000 usuarios

Coordinar cursos, dar clases, editar videos, administrar la plataforma. Todo casi sin ayuda. La historia de por qué a veces hay que saber decir basta.

El regreso

Después de la pandemia volví a Buenos Aires a la institución — el mismo lugar donde me había formado como especialista años antes. Pero esta vez mi rol era diferente: Departamento de Docencia.

Mi tarea era coordinar los cursos de formación del instituto. Suena simple. No lo era.

Los cursos

La institución dicta múltiples cursos especializados:

Cursos técnicos, especializados, con contenido que no se encuentra en cualquier lado.

El desafío real

Coordinar significa muchas cosas. En mi caso, significó hacer casi todo:

La plataforma llegó a tener 50.000 usuarios registrados. Y la ayuda era mínima.

"Era coordinar, dar clases, editar, administrar. Con muy poca ayuda. Un trabajo que hubiera requerido un equipo."

La decisión difícil

Durante dos años mantuve ese ritmo. 2021, 2022, entrando a 2023. Pero llegó un punto donde el desgaste era demasiado.

El problema no era el trabajo en sí — el problema era la ecuación completa. Mucho trabajo, poca ayuda, y un sueldo que no acompañaba el nivel de responsabilidad.

Si el sueldo hubiera sido diferente, tal vez hubiera seguido. Pero no lo era. Y la perspectiva de que la carga se redujera no existía.

En 2023 pedí la baja.

Lo que quedó

La plataforma sigue funcionando. Los cursos siguen dictándose. El contenido que creé sigue formando profesionales en medicina aeronáutica.

Y yo aprendí algo importante sobre límites, sobre valorar el propio trabajo, y sobre la diferencia entre dedicación y autoexplotación.

Lo que aprendí

A veces la mejor decisión profesional es saber cuándo retirarse. No por falta de capacidad o compromiso, sino porque las condiciones no son sostenibles. Pedir la baja no fue un fracaso — fue reconocer que mi trabajo valía más de lo que estaban dispuestos a pagar por él.