Dr. Edward A. Pereira ← Volver a Historias

Un chatbot de recetas médicas con estándares militares

Desarrollar para la Fuerza Aérea Argentina no es como desarrollar para cualquier cliente. Hay restricciones de seguridad, servidores internos, y una obra social que hay que validar.

El problema

En el Centro Asistencial Retiro, los pacientes necesitan solicitar recetas de medicación crónica. El proceso tradicional implica venir presencialmente, hacer cola, esperar, y llevarse el papel.

La pregunta era simple: ¿podemos hacer esto por WhatsApp?

La respuesta también parecía simple. Pero la implementación no lo fue.

Las restricciones

Desarrollar dentro de la Fuerza Aérea Argentina viene con un set de restricciones que no existen en el mundo civil:

La arquitectura

La solución requirió pensar en capas:

Capa externa: Un servidor que habla con la API de WhatsApp Business. Este recibe los mensajes de los pacientes y los procesa.

Capa interna: Un segundo servidor, dentro de la red de la fuerza, que maneja la lógica de negocio, valida contra IOSFA, y genera los documentos.

Flujo de aprobación: El sistema es semiautomatizado. Las solicitudes llegan, se validan automáticamente, pero un profesional médico tiene que aprobar antes de que la receta se genere.

"No es solo un chatbot. Es un sistema de gestión de recetas con una interfaz conversacional."

El proceso del paciente

Desde el punto de vista del paciente, es simple:

  1. Escribe al WhatsApp del CAR
  2. El bot le pide sus datos y la medicación que necesita
  3. El sistema valida que sea afiliado IOSFA
  4. La solicitud queda pendiente de aprobación médica
  5. Una vez aprobada, recibe la receta

Simple para el usuario. Complejo por atrás.

Lo que viene

El chatbot de recetas es la primera fase. La arquitectura está pensada para expandirse: gestión de turnos para especialidades más complejas, recordatorios de medicación, seguimiento de pacientes crónicos.

La base está. Ahora es cuestión de ir sumando funcionalidades.

Lo que aprendí

Desarrollar en entornos con restricciones de seguridad fuerza a pensar mejor la arquitectura. No podés tomar atajos. Cada decisión técnica tiene que justificarse. Y eso, aunque es más lento, produce sistemas más robustos. Las restricciones no son solo obstáculos — son guías de diseño.