Dr. Edward A. Pereira ← Volver a Historias

Cuatro años como médico aeronáutico en Mendoza

Rescates en el Aconcagua, operaciones de búsqueda, ejercicios preantárticos. La medicina en su versión más extrema y real.

El destino

Después de terminar la especialidad, fui destinado a Mendoza. Mi rol: médico asesor de unidad aérea, a cargo de la atención médica de dos escuadrones.

El Escuadrón Pampa operaba aviones de entrenamiento avanzado. El Escuadrón Lama era otra cosa: búsqueda, rescate y tareas especiales. Helicópteros que van donde otros no pueden ir.

Además de la atención médica de rutina, ejercí como médico aeroevacuador del escuadrón de rescate. Eso significaba estar listo para salir cuando las cosas se complicaban.

Las operaciones

Durante esos cuatro años participé en múltiples operaciones:

Los rescates que no se olvidan

Hay operaciones que se quedan con vos. Recuerdo especialmente dos.

En San Luis, participamos en el rescate de un piloto que lamentablemente había fallecido. El trabajo no era salvarlo — era recuperar los restos con dignidad y profesionalismo.

En el Aconcagua, encontramos a otro piloto fallecido. Llevaba 23 años desaparecido. Más de dos décadas la montaña había guardado ese secreto. Participar en ese cierre, en darle respuestas a una familia que esperó tanto tiempo, fue una experiencia profunda.

"La medicina no siempre es curar. A veces es acompañar, recuperar, cerrar."

Lo que Mendoza me enseñó

Esos cuatro años fueron una escuela de realidad. La medicina aeronáutica no es teoría de cámara hipobárica solamente — es estar ahí cuando el helicóptero aterriza en la nieve, cuando hay que tomar decisiones con información incompleta, cuando el tiempo apremia.

También aprendí sobre los límites. Los míos, los de los equipos, los de las máquinas. Y sobre la importancia de los protocolos: en condiciones extremas, el procedimiento te salva cuando la intuición no alcanza.

Lo que aprendí

La experiencia de campo no se reemplaza con nada. Podés estudiar medicina aeronáutica en un aula, pero hasta que no estás en un helicóptero Lama volando hacia el Aconcagua, no entendés realmente de qué se trata. Esos cuatro años me formaron más que muchos cursos teóricos.